Aforismos



4. Lament (Reino Unido, 1915)

Reino Unido sufrió las muertes de jóvenes y talentosos compositores como Cecil Coles y George Buttersworth. Otros músicos como Gustav Holst y Ralph Vaughan Williams sobrevivieron, pero sus obras pronto harían eco de sus experiencias traumáticas en la guerra. Frank Bridge, por el contrario, no estuvo en el frente. Era pacifista como fueron Bernard Shaw o Bertrand Russell (encarcelado por su activismo pacifista y por hablar públicamente en contra de la participación de Estados Unidos en la guerra). Con su música lloró la muerte en el campo de batalla de su amigo Ernest Farrar, así como la muerte a bordo del Lusitania de la pequeña Catherine Crompton de nueve años. No se sabe a ciencia cierta si Bridge tenía alguna relación con la familia de la niña, o si supo de su muerte por otros medios (fotografías, periódicos, etc.), tampoco se sabe cual fue su propósito al escribir esta pieza. Sin embargo, ya sea intencionalmente o no, esta composición inevitablemente es cómplice de una estrategia mediática que utilizó el hundimiento del Lusitania para virar la opinión pública estadounidense (hasta entonces neutral) hacia una posición en pro de la intervención en el conflicto junto a las fuerzas aliadas.


Este suceso también inspiró la creación del filme que acompaña en el DVD a la música de Bridge y que se considera el primer documental animado de la historia: el Hundimiento del Lusitania de Windsor McCay. A pesar de ser una obra revolucionaria para el emergente arte de la animación, la cuidadosa producción del filme solo se completó una vez terminada la guerra. Para entonces inútil como propaganda, su estreno pasó un tanto desapercibido.